Descubre los pueblos blancos en una ruta escénica entre calles bajo la roca, aire de montaña y casas encaladas.
Los pueblos blancos son un rosario de deslumbrantes localidades encaladas repartidas por las sierras de Cádiz y Málaga, con casas que se derraman por laderas rocosas. Setenil de las Bodegas es famoso por sus calles excavadas bajo la roca, mientras que Grazalema se alza en su propio parque natural. Juntos forman una de las excursiones más fotogénicas de Andalucía.
Lo más característico de Setenil son sus calles-cueva —Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra—, donde la roca forma un techo sobre bares y viviendas. Sube a la torre del homenaje nazarí para ver los tejados desde lo alto y piérdete por los callejones. El pueblo es compacto, así que en un par de horas a pie verás lo esencial sin prisas.
Grazalema es más verde y fresca, envuelta en el Parque Natural Sierra de Grazalema, uno de los rincones más lluviosos de España y lleno de senderos. Admira su bonita plaza, curiosea las mantas de lana tejidas a mano y respira aire de montaña. Algunas rutas del parque requieren un permiso gratuito solicitado con antelación, así que planifica si vas a caminar.
El coche ofrece la mayor libertad, enlazando Setenil, Grazalema y vecinos como Ronda, Zahara de la Sierra y Olvera por carreteras sinuosas y panorámicas. Desde Málaga o la costa, reserva un día completo y cuenta con calles estrechas y aparcamiento limitado: llega temprano. Sin coche, una excursión organizada es la forma más sencilla de unir varios pueblos.
Lleva calzado cómodo y resistente para los adoquines y las cuestas, y ropa de abrigo, pues la sierra es más fresca que la costa. La primavera y el otoño resultan especialmente agradables. Este viaje encanta a fotógrafos, viajeros pausados y a quien busca vida de pueblo auténtica, tapas y rincones tranquilos. Combínalo con Ronda para una escapada de interior inolvidable.