Buses descapotables, tuk-tuks, bicis y segways: las formas más fáciles y divertidas de recorrer la ciudad.
El centro histórico de Málaga es compacto y se recorre a pie, pero sus cuestas, el puerto y los castillos en lo alto agradecen algo de ayuda. Buses descapotables, tuk-tuks, bicicletas y segways cubren la ciudad cada uno a su manera, cambiando los pies cansados por una brisa y buenas vistas. Elige según el ritmo, el presupuesto y cuánto quieras abarcar en un día.
El bus turístico de subir y bajar es la opción clásica del primer día. Su piso superior descubierto rodea la catedral, el puerto, la plaza de toros y sube hacia Gibralfaro, con audioguía en varios idiomas. Da una vuelta completa para orientarte y luego bájate donde más te apetezca. Pasa con frecuencia, así que rara vez esperarás mucho entre paradas.
Para algo más ágil, los tuk-tuks eléctricos se cuelan por callejones donde no cabe un autobús y suben a miradores que muchos no descubren. Los conductores hacen de guías y adaptan la ruta a tus gustos, ya sea el arte urbano del barrio de Soho o las panorámicas desde Gibralfaro. Son ideales para grupos pequeños con poco tiempo o energía.
Los ciclistas lo tienen fácil aquí: Málaga es bastante llana junto a la costa, con una buena red de carriles bici y un paseo marítimo hecho para pedalear. Alquila una bici normal o eléctrica, o únete a un tour guiado que enlaza el casco antiguo, el Muelle Uno y las playas de Pedregalejo. Las eléctricas suavizan mucho la subida al castillo.
Segways y patinetes eléctricos son un punto medio divertido, deslizándose por el paseo con poco esfuerzo tras una breve clase. Elijas lo que elijas, protégete del sol, lleva agua y empieza temprano, cuando la luz es suave y las calles están tranquilas. Las familias prefieren buses y bicis; parejas y fotógrafos aman los tuk-tuks y segways para llegar a las vistas.